La Isla de Tabarca, una joya mediterránea

Una de las pocas islas habitadas de la Comunidad Valenciana ofrece playa, gastronomía e historia en sólo 300m2

La isla de Tabarca, de Nueva Tabarca o Plana es un pequeño paraje a 8km de Santa Pola, una pequeña isla de apenas 2km de largo por medio de ancho con una historia muy completa para sus dimensiones. Los griegos la llamaban Planesia y se sabe que estuvo habitada en la época romana, como también pasaron por allí corsarios berberiscos y los árabes cuando se expandieron por la península.  Su población, aún fortificada, raramente ha superado los 300 habitantes y actualmente menos de 100 personas la habitan. Con un turismo de más de 3000 personas diarias la fuente de ingresos está bien clara y la verdad es que es un lujo poder visitar esta isla y su pequeña villa.

Visitar la Isla de Tabarca supone un divertido paseo en barco (con ventanas subacuáticas para ver la vida marina) y luego un pequeño viaje por un pueblo mediterráneo, sus fortificaciones -declaradas Conjunto Histórico Artístico y Bien de Interés Cultural– y un buen baño de sol y mar en sus playas. Además de contar con un montón de posibilidades para comer en diversos restaurantes.

Barcos para ir a la Isla de Tabarca

Se puede ir a la Isla de Tabarca en catamarán/ferry desde Alicante y Santa Pola y durante algunas temporadas también desde Guardamar del Segura, Torrevieja o incluso Benidorm. El puerto más cercano es el de Santa Pola, a 8Km. Nosotros fuimos temprano a Santa Pola, donde hay varias empresas que realizan los viajes regulares, cada 30 o 40 minutos entre los puertos y la isla. Son unos 15-20 minutos en los que los ferrys permiten ver el fondo marino y su fauna con decenas de peces acercándose a los ventanales.

Los viajes salen por entre 10 y 20€ por persona, según la empresa de ferry que lo gestione ya que algunas son prácticamente taxis privados. Otras utilizan los clásicos ferrys como el que nos llevó en nuestra escapada al Delta del Ebro. Nosotros fuimos con Transtabarca. Los ferrys de esta empresa salen desde el puerto de Santa Pola y no es nada complicado verlos, allí mismo hay varias casetas que permite comprar los tickets. El primer barco sale a las 10h desde Santa Pola y se puede coger cualquier otro de vuelta, el último hacia Santa Pola sale a las 18:15h y nos costaron 10€ a cada uno. Hacen ofertas en propio el puerto por lo que no os preocupéis demasiado por reservar.

Los Lugares en Tabarca

La Isla de Tabarca se puede ver en un día, eso sí, olvídate de tomar el sol o bañarte en la playa. Esto es un poco culpa de los barcos ya que al funcionar desde las 10h hasta las 18-19h se pierden algunas horas de sol, sobre todo en pleno verano. Nosotros estuvimos allí a primera hora y nos dio tiempo para pasearla de cabo a rabo. Con 2km de largo y 500m de ancho es muy fácil empezar por una punta, pasear mucho y terminar en la otra punta antes de volver al puerto. Cruzar la isla a buen ritmo no requiere más de 15 minutos (y el puerto está en medio de la isla).

Tabarca Carballo en las rocas

Uno de los primeros edificios clásicos que te encuentras al bajar es el Edificio de la Almadraba, antiguo almacén de atún que ahora es el Museo Nueva Tabarca, un lugar más para excursiones de niños pero que por 2€ nos muestra un poco de la historia de la ciudad y algunos utensilios típicos de la isla. También nos contarán que el plato típico de la isla es el caldero tabarquino a base de gallina (pescado) y ñora. El museo abre a las 11 y cierra a las 16:30 en invierno y 18:30 en verano de lunes a domingo.

tabarca romanos

Si cuando salimos del barco cruzamos el pueblo hasta el extremo de la isla veremos las primeras construcciones y el principio de la muralla. Las construcciones son visiblemente romanas, aún conservan títulos y insignias que no fallan. Además, hay un montón de calas con una pinta muy agradable con bañador y zapatos de agua.

Gran parte de la la ciudadela está amurallada, esta Muralla de la Isla de Tabarca es completamente visitable y está restaurada con algunos escondrijos entretenidos como una pequeña ventana que da a una cala. Esta muralla data de Carlos III (1775) y sigue en pie. Junto con la torre defensiva de San José, un torreón de 1789 que defendía toda la isla siendo también prisión cuando era necesario. Cerca de la torre está el Faro de Tabarca pero la última construcción ya bastante alejada del pueblo es el cementerio de Tabarca, en el extremo de la isla.

Por desgracia no se puede entrar a la torre defensiva de San José ni al Cementerio de Tabarca. Pero el paseo vale la pena. Por toda la isla hay repartidas tablas con explicaciones sobre su historia, fauna y flora que son muy interesantes.

Hay un montón de sitios donde sacar fotos graciosas y otros con una luz brutal, y eso que no nos salió un día especialmente soleado. Ojo, sería interesante llevar una gorra si vas a Tabarca un día con mucho sol porque no hay ni un árbol en toda la isla. Eso sí, el paisaje da para hacer muchas cosas.

pi en tabarca

Sitios para comer en Tabarca

Aunque para ir no es necesario comprar un ticket, si quieres comer en un sitio que no sea el típico restaurante playero de fritura y paella gigante debes reservar. Nosotros no reservamos en ningún sitio y terminamos comiendo en el primero que pillamos, lo cual fue un pequeño error.

Nada más bajar del barco verás varios restaurantes de playa entre los que parece destacar el Restaurante Amparin, estos restaurantes tienen menús y combinaciones para todos los gustos. Con paellas, fideuás, mariscos y frituras como platos principales, lo típico de sitios costeros y turísticos, vamos. Evidentemente en todos los sitios hacen paellas aunque para tomar una auténticamente valenciana hay que buscar un poquito. Un consejo: Si lleva guisantes huye.

Uno de los que recibimos recomendaciones fue el Bar Ristorante Los Pescadores que además de cocina mediterránea valenciana sirven comida italiana. Fue nuestra primera opción pero estaba lleno. Lo mismo nos pasó en el Nou Collonet o el Casa Ramos.

La mayoría de menús están en torno a los 15-20€ por persona pero si queremos pedir a la carta saldremos mas o menos por el mismo precio. Ojo, eso si, porque no deja de ser un lugar turístico 100%… puede pasar cualquier cosa.

La mejor época para ir a Tabarca

La Isla de Tabarca se puede visitar durante todo el año, es importante que haga buen tiempo, por supuesto. Sin embargo, en un día con algunas nubes posiblemente la disfrutarás más porque en la isla no hay ni una sombra y el sol veraniego puede ser aterrador. Como la zona es especialmente turística (Santa Pola, Alicante, Benidorm, Torrevieja…) ir en Julio o Agosto puede ser muy agobiante, la isla sólo tiene 2km y las playas no alcanzan ni 500m de largo por lo que no es buena idea ir en plena estación vacacional si quieres tranquilidad. Sin embargo en Abril, Mayo, Junio o Septiembre puede ser un gran momento para no encontrar una isla masificada aprovechando que en las playas de levante la temperatura y el sol acompañan mucho más tiempo y las temperaturas primaverales ayudan a pasearse la isla de punta a punta. Una gorra, crema solar y agua no están de más, desde luego aunque si vas en días calurosos el bañador es obligado porque de la playa al restaurante hay dos minutos.