Toledo en un día viendo lo imprescindible

La capital de Castilla-La Mancha tiene una historia milenaria que se puede entrever en un día

Un buen sábado de Febrero se nos ocurrió visitar Toledo aprovechando que está a poco más de 1h de Madrid, así que a media mañana allá que nos fuimos. El plan era básicamente pasear todo el día por Toledo visitando el Alcazar, tapear por su centro histórico y aprovechar para perdernos por la judería, visitando la plaza del Ayuntamiento y la Catedral hasta el Museo de El Greco y terminar el día viendo anochecer con las vistas desde el Parador de Toledo.

Alcazar de Toledo

Subiendo las escaleras del Alcazar de Toledo

Por suerte para nosotros, a pesar de ser Febrero hizo un día magnifico pero hay que tener en cuenta que Toledo está en medio de la Mancha y las temperaturas suelen ser algo extremas. Así que mejor ir abrigados en invierno y preparados para un calor sofocante en verano sin importar si parece que “hace bueno”.

Visitando el Alcazar de Toledo

Nada más aparcar cerca de la Plaza de Toros enfilamos nuestro camino hacia el Centro Histórico y tras informarnos en la oficina de información turística nos dirigimos al Alcazar de Toledo donde también está el Museo del Ejército y aprovechando el IV Centenario de la muerte de Miguel de Cervantes visitamos la exposición temporal (hasta el 30 de Abril de 2017) sobre Cervantes en el Ejército.

Nada más llegar al Alcazar (previo pago de 5€/persona, los domingos es gratis) estuvimos viendo sus cimientos y todos los restos arqueológicos encontrados y recuperados que datan del S. XVI o incluso antes. Allí mismo pasamos rápidamente las exposiciones de Cervantes y la Militar para ir subiendo poco a poco hasta la parte alta del Alcazar donde los grandes pasillos dan fe de su pasado como castillo real y del cuidado y calidad con las que se hacían las cosas cuando lo exigía Carlos V.

Pilar practicando el famoso salto de Carballo

Pilar practicando el famoso salto de Carballo

Curiosamente, se considera que el Alcazar ha sido construido entre el Siglo XVI y el XX porque hasta 5 incendios y la Guerra Civil han obligado a reconstruirlo casi en su totalidad varias veces. El caso es que Toledo ha tenido un castillo en los últimos 400 años o más, pero varios modelos según la época en la que tocaba reconstruirlo. Curiosidades de la historia.

El famoso salto de Carballo

El famoso salto de Carballo

El horario es de 10 a 17h y se puede ver todo en más o menos 1h. Depende de la cantidad de fotos que quieras subir a Instagram.

https://www.instagram.com/p/BSqp-DiApfM/

Plaza del Ayuntamiento y la Catedral de Toledo

La Plaza de Zocodover fue antiguamente la Plaza Mayor y como su nombre indica, era y sigue siendo todo un punto neurálgico en forma de mercado o zoco, hoy en día es una plaza semi cerrada al tráfico con un montón de vida. Toledo es una ciudad que parece haber apostado el resto al turismo y no le va mal. No busques en esta plaza un sitio típico de la ciudad de “toda la vida” porque las franquicias acaparan todos los locales pero sí es genial callejear un poco entre el bullicio del casco histórico porque hay muchos sitios interesantes.

Callejeando Toledo

Nuestra ruta fue por la Calle del Comercio hasta que nos topamos con la Catedral de Toledo en su (ahora llamada) Plaza Mayor, donde también está el Ayuntamiento y  el Arzobispado de Toledo. No llegamos a entrar a la catedral pero parece ser que es una de las obras cumbre del estilo gótico en España. Anotada queda para volver.

Tapas, cañas y paseos por la Judería de Toledo

Sin salir del casco es imposible no pasear por la judería pero antes aprovechamos nuestros contactos para que nos recomendaran sitios donde comer algo y tomarnos unas cañas en Toledo. Terminamos en la Cervecería Trébol donde además de unos croquetones (no es broma, lo llaman croquetón) de infarto nos tomamos varias cañas.

No sabemos si es la forma típica de las tabernas de Toledo pero la forma de pedir es algo caótica porque estuvimos en la barra casi a gritos a unos camareros realmente abrumados pero luego los tíos se las apañan para tener controlado a todo el mundo y servir en la mesa correcta a la gente correcta. ¿No os pasa que a veces estás totalmente deshubicado pero el camarero lo tiene todo clarísimo porque tiene oficio a sus espaldas para aburrir? Pues eso ocurre en el Trébol y sus croquetones y las bombas bien lo valen. Además, se asienta sobre unas ruinas musulmanas visibles por el suelo de cristal que hacen la caña que pidas mucho más interesante.

La Judería de Toledo tiene unas 10 sinagogas y un montón de rincones muy chulos, algo similar a lo que ocurre en visitando Praga. Nosotros callejeamos bastante hasta llegar al Museo del Greco. Como cogimos un mapa de la Oficina de Turismo fuimos juntando puntos que nos venían de paso hasta llegar a esta casa-museo.

Judería de Toledo

Visitando la casa-museo de El Greco

Por solo 3€ de entrada y de 9:30 a 18h puedes ver este museo abierto desde 1911 cuando el marqués de la Vega-Inclán quiso homenajear al pintor de Creta cuya obra se desarrolló casi toda en Toledo. Al parecer El Greco nunca tuvo demasiado tirón pero con el tiempo sus obras fueron revalorizándose y ganando valor.

Casa Museo de El Greco en Toledo

Realmente en esta casa no vivió El Greco, si vivió cerca pero como siempre en estas cosas, la vivienda real quedó calcinada y en esta solo se reproduce el estilo de vida de la época para poner en contexto y agradar al visitante. No es que tenga mucha importancia cuando estás viendo una colección de de pinturas de un autor al que el Museo del Prado dedica varias de sus salas. Allí se pueden contemplar la serie del Apostolado y el lienzo Vista y también el plano de Toledo.

Y además la salida del recorrido es por el precioso jardín de la casa. 100% Instagram.

https://www.instagram.com/p/BQr8XFRAqJ_/

Parador de Toledo, un atardecer perfecto

Del Museo del Greco casi nos echaron y como en Febrero el atardecer no se demora demasiado volvimos al coche para ir directos al Parador de Toledo. Como todos los paradores este se encuentra en el sitio perfecto para darnos unas de las mejores vistas de Toledo. Y como todos los paradores, es básicamente un hotel para ricachones al que cualquier puede entrar, visitar y disfrutar de las vistas. Para ello tienen un enorme balcón con unas vistas geniales de la ciudad.

Parador de Toledo

Toledo desde el mirador nada más caer la tarde

Cuando nos cansamos de hacer fotos del parador nos volvimos a casa. Y como siempre, volvimos con ganas de tener otro día libre para terminar de conocer Toledo.

https://www.instagram.com/p/BSuC9exgUBk/