San Francisco, Dia 2. Chinatown, Coit Tower, Cheesecake Factory…

Nos paseamos medio San Francisco visitando algunas de las zonas más guays de la ciudad

Las focas del Pier 39 (Foto: Pilar)

Levanta, levanta…¡qué esto arranca!

Cuando os comentábamos lo de adaptarse a los ritmos de los estadounidenses no sólo nos referíamos al rollo de las comidas. Levantaros a la misma hora que un estadounidense os da una clara ventaja sobre el resto de turistas: ser los primeros en llegar y campar a vuestras anchas sin luchar por hueco para captar la mejor instantánea. Por eso desde el primer día tuvimos claro que había que despertarse temprano, muy temprano.

Nada más despertarnos volvimos al Pier 39, por la mañana hay unas vistas increíbles de los puentes, el que va a Oaklan y el mítico Golden Gate… Es un lugar con mucha afluencia turística porque hay centenares de tiendas pero volvimos a visitarlo por dos razones: Estaba muy cerca de nuestro hotel y al haber ido en el Día 1 por la noche, no pudimos ver las focas que campan y descansan a sus ancha en el embarcadero. Al llegar al final del muelle a la izquierda hay decenas de leones marinos hacinados en los embarcaderos. Ahora tienen una zona delimitada y los turistas pueden hacerles fotos desde lugares habilitados, pero es normal pensar que los leones marinos estaban allí antes que el muelle.

La famosa Chinatown de San Francisco

Ya contamos en el post del Día 1 en San Francisco que nos quedamos en el Hotel North Beach situado en China Town así que, aprovechando que David Kritik4l y Esther también estaba de vacaciones en San Francisco, quedamos y nos dimos una vuelta por el barrio. El Chinatown de San Francisco es conocido por ser la mayor comunidad de chinos situada fuera de China, podríamos pensar que este honor lo ostenta el barrio homónimo de Nueva York, pero no en San Francisco parece ser que hay mucha más comunidad. Desde luego, el hecho de que estén separados «solo» por el océano Pacífico puede haber tenido algo que ver.

chinatown san francisco

Dragon’s Gate en San Francisco

El barrio chino es justo lo que esperamos de un barrio chino: tiendas de productos asiáticos, electrónica de calidad más bien baja y un estilo de vida asiático impregnado en cada rincón. Ojo porque en el momento en que entras a una tienda de electrónica a preguntar por algo concreto y te ven con una cámara colgada o un móvil en la mano en seguida te tratan de vender un objetivo o cualquier accesorio que ni te planteabas adquirir. ¡Sé fuerte! Tampoco los precios son una locura versus lo que comprarías en España.

chinatown san francisco calle

No estamos seguros de que estuvieran de celebración, pero había farolillos en las calles.

La Portsmouth Square Plaza parece ser un centro de reunión bastante habitual para los mayores que dedican sus días con el juego de mesa china Go, que debe ser como la petanca en España para los mayores. Como no podría ser de otra manera, Chinatown empieza en la Dragon’s Gate situada entre la Grant Avenue y Bush Street a partir de la cual pasas a estar en una calle que debe ser casi como la mismísima china, algo que se acentúa mucho más en la calle Stockton donde parece que estés visitando Hong Kong con todo el bullicio, las tiendas de alimentos (ojo, alimentos vivos, vimos desde gallinas hasta tortugas o ranas) las tiendas de souvenirs y el estrés de tener a decenas de personas hacinadas. Vimos varios restaurantes que parecían interesantes, incluyendo algunos visitados por personalidades como el Great Eastern Restaurant, famoso porque Obama pidió comida para llevar y fue a recogerla personalmente en una de sus visitas a San Francisco. No comimos en ninguno de ellos, pero no era complicado distinguir los buenos de los malos sitios, la verdad.

Del Financial District a la Coit Tower

El Distrito Financiero (también conocido como FiDi) es fácil de reconocer porque allí verás los edificios más altos de toda la ciudad. Para nosotros el más reconocido era la Pirámide Transamérica con 48 plantas que, según nos contaron, en fechas señaladas como Navidad o el Día de la Independencia se ilumina un faro brillante en la cima (también conocido como ‘Joya de la Corona‘. Lástima que no coincidiera ninguna con nuestra visita. Tomándola como referencia hacia el norte por Montgomery St está Chinatown y North Beach mientras que en el lado contrario, pasando Market Street, llegas a el Moscone Center. Referente para los apasionados por la tecnología, especialmente la de Apple, porque es donde se han presentado decenas de productos y novedades en sus Keynotes. No tiene más misterio. Así que si eres de Android táchalo de tu lista de sitios a visitar porque sin más es un centro de convenciones.

Otro punto de altura y referencia, sin saber muy bien por qué, es el Coit Tower. Está en el barrio Telegraph Hill, en lo alto de Pioneer Park, que en teoría venía a embellecer la ciudad pero es una torre de 64 m de hormigón sin pintar ni nada. En algunas guías decían que fue un homenaje a los bomberos de la ciudad, otros lo apuntaban como faro para la bahía… Lo importante es que su ubicación ofrece unas vistas de la ciudad increíbles, especialmente en el atardecer merece la pena. Lo malo es que si quieres visitar su interior tienes que ir antes de las 6 porque el horario americano va así, cierran antes del atardecer. Y si te planteas subir a pie piensatelo bien, nosotros no lo hicimos. Preferimos coger un Uber -mano de santo-, seguro que hay buses y también vimos a gente en Segway. Claro, una vez allí arriba te quedas impresionado por la estructura de San Francisco. La ordenación urbanística y la locura de cuestas te deja con la boca abierta e incrementa tus ganas de montar en el clásico tranvía o acercarte a Lombard Street.

 torre coit

La Coit Tower mientras Pilar fotografía el horizonte de San Francisco

Parquímetros y aparcamientos en San Francisco

En este segundo día tuvimos que empezar a pillar el funcionamiento del tema parkings, parquímetros y estacionamientos en San Francisco, algo que no es tan fácil como parece. San Francisco es una zona azul total, hay parquímetros en todas las calles y no existe la posibilidad de aparcar en esquinas o «molestando un poquito en el paso de peatones». No existe. En serio, no es posible. Todas las plazas están perfectamente delimitadas y en cuanto dejes el coche en un sitio donde no se puede, la multa llegará rápidamente a tu parabrisas.

Además, no es posible aparcar más de 3h seguidas en una calle con parquímetros pero es que aún en las zonas (pocas) donde no los hay no puedes aparcar durante días enteros. En San Francisco se limpian las calles o se habilitan nuevos carriles en las avenidas mediante prohibiciones de aparcar durante unas horas, ciertos días de la semana. Por eso en cada manzana, cada calle y a cada lado hay placas en las que se indica cuando está prohibido aparcar. Es importantísimo fijarse en esas placas porque es posible, por ejemplo, que Martes y Miércoles de 6am a 9am esté prohibido aparcar ya que se limpia la calle. Si tu coche está ahí en ese horario te cae una multa segura y si no lo quitas antes de que vaya la grúa, además te va a tocar dar un buen paseo hasta el depósito de vehículos. Hay miles de combinaciones de «prohibiciones» desde días sueltos o alternos, solo entre semana, solo fin de semana, los lunes y los viernes… En cada calle, manzana y lado de la calle cambia y es imprescindible fijarse antes de dejar el coche. Las multas son de 79$ y se pueden pagar online en un sistema que funciona realmente bien. Lo sabemos porque tuvimos que pagar alguna. Antes de reirte de nosotros tenemos que decir que a todo el que nos cruzamos que había alquilado un coche les habían multado por lo mismo, estáis avisados 😛

Delicias en las alturas The Cheesecake Factory

Dicen las buenas lenguas que comer y cenar en The Cheesecake Factory es una delicia y para nosotros un MUST en nuestra lista. Nos lo recomendaron algunos compañeros de trabajo y conseguir sitio no es precisamente sencillo. Tuvimos la suerte de que unos amigos de David Kritik4l habían planeado ir y aprovechamos. Daréis con él en el mismo edificio del Macy’s, en Union Square, justo en la última planta con lo que las vistas nocturnas merecen y mucho la pena. Incluso si no acudís a cenar, el mirador merece la pena y no restringen el acceso, es curioso porque está justo en el cartel de Macy’s.

Respecto a los platos, son lo más parecido a una experiencia religiosa -especialmente si no te olvidas de dejar hueco al postre-. Una vez pides, el camarero te deja pan con mantequilla para que la espera se haga más llevadera pero es el primer error que cometerías si te lanzarás sobre él. ¡Hay que dejar hueco a lo bueno y ese es el inicio! Lo importante es que la carta no te abrume, primero porque el propio establecimiento incluye notas de platos recomendados que habitualmente se piden; y segundo porque, de lo que nosotros probamos, os recomendamos la ‘Old Fashioned Burguer‘ y de postre un ‘Low Carb Cheesecake With Strawberries. Además, entre los puntos positivos que tiene este sitio es que para los celiácos hay opciones pero es importante indicar que lo eres cuando pidas porque así lo tienen en cuenta en la cocina; y hay refill, es decir, tu bebida nunca estará vacía y el camarero se encargará de estar al pendiente para que no pase. Al final, con el tema de los camareros y las propinas, acabas dándote cuenta que se las ganan y las dejas hasta con gusto.

Y terminamos en el after work Golden Gate Tap Room

Para terminar el día fuimos a tomar unas cervezas a un sitio llamado Golden Gate Tap Room, que viene a ser el típico sitio donde la gente se reune «after work» y para darle un toque distinto a ser simplemente un bar, está lleno de máquinas recreativas de todo tipo. No es un salón arcade pero hay bastantes máquinas donde jugar al Metal Slug, Pang, Tekken, NBA Jam, Puzzle Booble aunque también a las típicas máquinas de encestar, entre otras. Carballo es un loco del Metal Slug así que se juntó con @RobertoGeek y nos dejaron tranquilos a los demás hasta que se les acabaron las moneditas. No faltan los proyectores con distintos deportes o las mesas de billar (el futbolín no lo vimos, en USA no es tan popular como en España). Resumiendo un sitio muy agradable para terminar el día, con buena música y una enooorme variedad de cervezas (más de 100 según ellos mismos) y buen entretenimiento situado en el 449 de Powell St, muy cerca del Macy’s donde cenamos.

Y entre el cansancio acumulado (todo lo que os hemos contado lo visitamos en un solo día!) y la deliciosa cena que estábamos digiriendo no tardamos mucho en recibir la llamada de la cama así que nos despedimos de David, Esther y Roberto y nos fuimos al hotel. Que hay que madrugar todos los días y en el tercer día en San Francisco visitamos la imponente, Alcatraz.

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